Syntaxis Informativa.- Plomo, ftalatos y otras sustancias tóxicas podrían estar presentes en útiles escolares y juguetes, poniendo en riesgo la salud de los menores.

Lilian Peregrina Directora del Laboratorio de Consumer & Retail de SGS México, mencionó que México emitió la norma NOM-252-SSA1-2011 la cuál entró en vigor en mayo del 2012 para proteger a los niños mexicanos de altas concentraciones de elementos dañinos como plomo y metales pesados, que pueden estar presentes en las pinturas y tintas ocupadas en recubrimiento de superficies de juguetes y artículos escolares. Esta norma indica la cantidad máxima en que dichos elementos tóxicos pueden estar presentes.

“La norma denuncia el riesgo de exposición a los metales pesados es mayor en los niños menores de tres años o en etapa preescolar, debido a que en esta etapa de descubrimiento se llevan a la boca objetos no comestibles, hábito conocido como “pica”. Al chupar, lamer o tragar objetos recubiertos con pinturas que contienen elementos metálicos éstos entran al organismo vía el tracto digestivo”, puntualizó Peregrina.

Resalto también que la norma es aplicable a fabricantes, importadores o comercializadores de juguetes destinados a niños de hasta 12 años y artículos escolares destinados a preescolares.

No obstante, la legislación mexicana comparativamente con la de otros países, es débil y no todos los fabricantes solicitan las pruebas de sus productos. Aunque las autoridades “van por buen camino porque están tomando conciencia de que el plomo lo ftalatos están presentes en artículos para niños”, falta mucho por hacer.

Los sectores en donde la manufactura no muy rígida y cuenta con mayor regulación es la de productos eléctricos y electrónicos, que si deben contar con el sello NOM para venderse.

“Las demás leyes, particularmente en productos para bebés como andaderas, carreolas, cunas, útiles escolares, cerámica, vidrio y los que están en contacto con los alimentos, no están tan fuertemente regulada”, destacó.

Al enfatizar sobre los útiles escolares, por estar próximo el regreso a clases, dijo que la adquisición de estos productos en negocios establecidos pueden brindar una mayor confiabilidad, porque habrán pasado por pruebas para verificar la ausencia de sustancias tóxicas y determinación de partes pequeñas, que son, entre otras, las pruebas que se llevan a cabo en el laboratorio de Consumer & Retail de SGS México.

Respecto a la piratería y la venta de productos en el comercio informal, destacó que al ser un negocio no regulado, queda en la ética del comerciante saber si los productos que expende son seguros o no para los niños.

Consumo seguro

Útiles escolares y juguetes que son verificados, cumplen con las normas nacionales e internacionales para su comercialización.

Comprar por comprar, es decir sin verificar qué tipo de productos se adquieren, podría poner en riesgo la vida de los pequeños. Si se tragan una pieza pequeña sufrirían asfixia o bien al chupar un juguete o alguno de los útiles escolares como el lápiz, la goma o el bolígrafo, estarían exponiéndose a metales pesados como el plomo.

El uso de químicos en productos de consumo y los riesgos sanitarios es cada vez mayor, sobre todo en productos destinados a niños. SGS a nivel mundial utiliza tecnología de punta para apoyar a las empresas a la revisión de los materiales utilizados y productos finales para su consumo local y exportación.

Toma nota

La norma mexicana NOM-199-SSA1-2000 hacen énfasis en que el plomo (Pb) es un metal pesado que se encuentra extensamente distribuido en la Tierra. Las propiedades físico-químicas de este elemento y de los compuestos que de él se derivan han favorecido la elaboración de una gran variedad de productos, siendo uno de los metales que más se han utilizado a lo largo de la historia.

La exposición a este metal, dependiendo de las concentraciones de plomo en sangre y en tiempos de exposición, puede provocar daño en la sangre, inmunológico, esquelético, renal y en los sistemas nervioso central y periférico.

El riesgo de ingestión de plomo aumenta en los niños por su conducta exploratoria y sus juegos, que los hace tener mayor contacto con suelos contaminados, aunado a la mayor absorción que ocurre en ellos comparada con los adultos.

Adicionalmente, la exposición a plomo puede tener efectos en la reproducción. Las mujeres embarazadas expuestas a niveles altos pueden tener hijos con menor peso al nacimiento, así como mayor riesgo de aborto espontáneo, aun en niveles de plomo relativamente bajos. (SYX/agosto 16, 2017)