Conti González Báez (Syntaxis Informativa).- La transmisión televisiva de la llegada del Apolo 11a la Luna, el 20 de julio de 1969, fue histórica. Millones de personas en todo el mundo vimos cómo los astronautas Neil ArmstrongEdwin Aldrin, quien después cambió su nombre a Buzz Aldrin, pisaron por primera vez la superficie de nuestro satélite natural.

Las primeras palabras de Armstrong fueron: «Es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad». Minutos después, Aldrin describió la escena:»Magnífica desolación»

Mientras Armstrong y Aldrin estaban en la superficie lunar, el tercer astronauta de la misión, Michael Collins, permaneció en el módulo de comando y servicio, en órbita alrededor de la Luna y dijo:

«Fui la persona más solitaria de todo el universo, por lo menos según los periódicos».

En realidad, comentó que disfrutó estar al otro lado de la Luna, donde no llegaban los sonidos del control de la misión. Entonces, tuvo un poco de paz y tranquilidad.

Pocos saben que la NASA usó el sistema inventado por el mexicano Guillermo González Camarena; aunque no fue adoptado mundialmente, resultó ser el más práctico para esa transmisión. Hasta ahora, sigue siendo utilizado por la agencia espacial estadounidense en la grabación de algunas misiones.

Para muchos niños mexicanos, la transmisión de hace 50 años fue inolvidable.

El pintor y artista plástico Guillermo Ruiz Limón recuerda:

«Estaba con mis primos en casa de mis abuelos, con mi abuelita y una de sus hermanas, quien gritaba, con gran emoción: ¡Quiero romper mi reloj para que se quede para siempre la hora en que el hombre pisó la Luna!».

Para Bertha Ruiz, asesora de contenidos en Televisa, marcó su carrera:

«Hace 50 años, en casa de mi hermano Javier Ruiz Angulo, de vacaciones… Sentada, casi pegada a la silla, casi sin parpadear… ¡Me maravillé! Y en ese instante decidí que me quería dedicar a trabajar en la televisión. Sin duda, la mejor decisión en mi vida».

Yo recuerdo que ese día nos mudamos de casa y no teníamos electricidad. Mi papá consiguió decenas de extensiones para conectar a la casa de los vecinos un pequeño televisor en blanco y negro, colocado encima de las cajas de la mudanza, para que nuestra familia viera la histórica transmisión.

La verdad es que la imagen no era buena, pero nos parecía un milagro. Se recibía en todo el mundo vía Sídney, Australia; la narración mexicana de Jacobo Zabludovsky, con la transmisión a cargo de quien años después sería mi maestro, Roberto Kenny, fue muy emocionante. Por lo menos para mí, que tenía 10 años.

En su novela De la Tierra a la Luna, publicada en 1855, Julio Verne describió detalladamente algo similar al lanzamiento del Apolo 11. Muchos involucrados en la misión cuentan que fue una inspiración para hacer realidad ese sueño tan antiguo de la humanidad.

Fue un momento decisivo en la carrera espacial para los Estados Unidos de América (EUA), porque la ya desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) había tomado la delantera al lanzar al primer cosmonauta que orbitó la Tierra, Yuri Gagarin, en 1961. Hay que recordar que entonces, después del fin de la Segunda Guerra Mundial, continuaba la Guerra Fría.

Medio siglo después, el panorama es muy diferente. Estados Unidos, Rusia y otros 16 países colaboran en la Estación Espacial Internacional; baja costos, apoya la investigación científica mundial y envía un mensaje de unidad para todos.

Neil Armstrong murió en 2012, pero Buzz Aldrin y Michael Collins, de 89 y 88 años, han participado en los festejos por el 50.º Aniversario de la misión Apolo 11 y siguen muy activos en las redes sociales, por si quiere seguirlos. ¡Son mis héroes!

Este sábado 20 de julio, a las 15:00 horas, nuestro programa Las Redes del Tiempo cumplirá 17 años al aire en Radio Red AM y contará sus vidas. Puede escucharlo vía internet en http://redam.mx/, su dispositivo móvil con la app gratuita de GRC y HD Radio, 88.1 canal HD 2.

(STX/CGB/Ciudad de México, julio 19 de 2019)