«Nací en Tonalá, Chiapas. Recuerdo que en el corredor de la casa había una mesita con incrustaciones de maderas nobles -como las marimbas- de largas patas y con dos plataformas; en la superior había un radio y en la inferior una batería que lo alimentaba, porque no había luz eléctrica en mi pueblo.

En esa época, mi papá, muy temprano, escuchaba la XEW para poner a tiempo su reloj y por la noche oía las noticias. Con este ejemplo, ¿cómo no habría de gustarme la radio?». Con estas palabras, Marco Tulio García Sosa, inicia contándonos su vida en la radio.

Conti González Báez (Syntaxis Informativa).- El recuerdo más antiguo que Marco Tulio guarda de una transmisión radial es de cuando tenía cuatro años: «la pelea de Alphonse Halimi vs. Raúl «Ratón» Macías, a finales de 1957. En la niñez y la adolescencia me gustaba escuchar Kalimán que transmitía la XEKZ, estación de la RCN en Tehuantepec, Oax. y El cochinito, El risámetro y Chucho el roto en XEW.

«Mi papá nos ponía a mi hermano David y a mí discos de música clásica, los de poemas de Manuel Bernal y bueno, justo es decirlo, también a Chaf y Queli, aunque no entendiéramos mucho. Nos leía cuentos de Perrault o Andersen y cuando yo tendría unos 10 años nos compró Los Pardaillan de Michel Zévaco y la colección de Emilio Salgari. Siempre fomentó en nosotros el amor por los libros».

En su blog De frente y perfil, Joaquín Gutiérrez Niño cuenta que conoció al locutor chiapaneco en la secundaria:

Joaquin Gutiérrez Niño y Marco Tulio García Sosa

«Fui alumno de su padre, el licenciado David García Bonfiglio, nuestro catedrático de español. De su progenitor, su entorno de estudio y las exigencias de los esmerados catedráticos de aquella secundaria de nuestro natal Tonalá devienen, con seguridad, las bases para otras características en García Sosa.

En primer lugar, su amplia y sólida cultura general que le valió obtener uno de los mayores puntajes en el riguroso examen de aptitud para locutor, y enseguida, su temprana y creciente afición por la lectura, que pronto lo consolidaron como uno de los hombres más cultos del medio.

Tuve la fortuna de fincar con él una estrecha relación desde la temprana juventud, pues contamos con muy buenos amigos en común con quienes compartíamos las leves parrandas vacacionales. Serenatas rociadas de cervezas».

En 1968, Marco Tulio García Sosa llegó a la Ciudad de México para continuar sus estudios en la Preparatoria 1 de la UNAM. Ahí recibió el empujón que le faltaba para llegar a la radio. En una de las primeras clases de Lógica, el maestro González Conde pidió un voluntario para leer un texto y él levantó la mano; al concluir, el maestro lo felicitó por su impecable lectura.

Al salir de la clase, su compañero Pedro Moreno Castillo, hijo de Pedro Moreno Veiro, exlocutor de la W, le metió la idea de ser locutor. En 1973, los jóvenes fueron a la XEX-AM a pedirle una oportunidad a Jorge Manuel Hernández.

La primera encomienda de García Sosa fue redactar las notas que Pedro «el Mago» Septién leía en la sección deportiva. Le guarda un afecto especial y aún conserva guiones con correcciones de su puño y letra.

Cuando aprobó el examen de locutor ante la SEP, ya pudo salir al aire en Todo el mundo a las once y Espectáculo de espectáculos. Como novatatada, recuerda:

«Me dijo Jorge Manuel: ‘M’ijo te vas a Jamaica a la Feria de las Flores’. ¿Jamaica? ¿El insular paraíso caribeño? ¡No lo podía creer! Quién sabe qué cara de sorpresa e incredulidad habré hecho que Jorge me volvió a la realidad con una frase contundente: ‘No sea pendejo m’ijo, agarre su grabadora y se va al Mercado de Jamaica a hacer una nota sobre el Día de Muertos y el precio de las flores’. Era el 1° de noviembre. Bendita inocencia, ja, ja, ja».

Colaboró con Paco Stanley en los programas Capitanes infantiles de la X y el Noticiario Novedades de la XEX-AM. Su primer programa en XEW-AM fue el noticiario 24 Horas, que se transmitía los fines de semana. Luego trabajó con Janett Arceo en El mundo de la mujer y fue la voz comercial de casi todas las transmisiones deportivas de Sistema Radiópolis y varios programas de Televisa:

«Hice de todo: beisbol, futbol, tenis, automovilismo, americano, toros… El beis lo disfrutaba pero no así el americano, sobre todo cuando se jugaban los tazones el día 1.º de enero».

Locutores en la XEW

La locutora Beatriz Pérez Mier nos cuenta:

«En 1993 hice mi debut como locutora en W. Estaba feliz y ¡muerta de miedo!. No era para menos: iba a trabajar junto a grandes figuras en la emisora más importante de América Latina. Me tocó ‘picar piedra’, cubriendo los días de descanso y vacaciones. Prácticamente vivía en la estación, lo que me permitió trabajar en todos los turnos y conocer a todos. Aprendí mucho.

Recuerdo con mucho cariño a mis amigos locutores, pero muy especialmente a Marco Tulio: siempre de buen humor, simpático y ocurrente. Muy culto, de plática amena. Gran locutor y amigo de todos; nada que ver con la imagen solemne que tenía de él antes de conocerlo.

Marco tiene un carisma especial. Es de esas personas con las que te sientes en confianza. Recuerdo que nos moríamos de risa porque me encantaba imitar a medio mundo. Él me decía:

– A ver, ¿cómo habla ‘Fulanito’?

Y yo ahí haciendo mi interpretación del personaje en turno… Nos carcajeábamos. Soy muy afortunada porque tuve los mejores maestros, pero definitivamente, Marco Tulio es mi consentido».

En lo personal, siempre he admirado la voz y perfecta dicción de Marco Tulio García Sosa, con quien grabé muchos spots promocionales en Sistema Radiópolis; sin embargo, como nunca se equivocaba, no pude convivir más tiempo con él. Por ser tan profesional y divertido, le tengo gran respeto y cariño. (STX/CGB/Ciudad de México, diciembre 23 de 2018)