El incendio en el mercado de La Merced, ocurrido este 24 de diciembre, donde murieron dos personas y acabó con cientos de locales, golpea a uno de los barrios emblemáticos de la Ciudad de México, que el cine nacional ha retratado desde muchas aristas.

Por Oscar Dávalos Becerril.- El Centro Histórico de la capital, tiene en el barrio de La Merced un enclave cultural que viene desde la época prehispánica y se ha convertido en referencia de la efervescencia comercial de la ciudad.

En la tesis Análisis Urbano del Cine Nacional en el Barrio de la Merced, de Moisés David Cruz, publicada por el Instituto Politécnico Nacional, habla del origen del mercado y refiere que en 1891 se consolidó una ampliación que lo convirtió en “el principal centro de abasto de la ciudad, y así el mercado tendría una correcta supervisión y un regular mantenimiento, para preservar cada uno de los espacios”.

Esta historia formativa del lugar fue retratada en la cinta El Atentado, dirigida por Jorge Fons (2010), que transcurre un 16 de septiembre de 1897, y cuenta un intento de asesinato a Porfirio Díaz.

En la película actuaron José María Yazpik, Irene Azuela, Daniel Giménez Cacho, Julio Bracho y María Rojo, entre otros. El ojo de la cámara de esta cinta recorre varios rincones de La Merced, el bullicio comercial, las cantinas –en una de ellas se planea el atentado-, y los cargadores.

Si bien la Revolución cambió el aspecto del barrio, con el paso del tiempo se convirtió en un sitio preferido del cine. Ahí se instalaron, por ejemplo, salas como El Regis, conocido popularmente como “el piojito”; el cine El Realto, en la calle de Corregidora, o el Cine Mundial ubicado en la parte alta del salón de baile Unión, y por supuesto el cine Nacional, que exhibía las cintas de la Época de Oro.

La Merced, set de la decadencia en México

Directores y creadores veían en el barrio de La Merced un laboratorio social que retrata, sobre todo, la pobreza, el hacinamiento y la decadencia de una parte de la población de la ciudad.

Ahí se filmó en 1972 El Castillo de la pureza, de Arturo Ripstein, un crudo cuadro, basado en hechos reales, en el que participaron Claudio Brook, Rita Macedo, Diana Bracho y Arturo Beristain.

Más adelante, con la cinta El mil usos (Roberto Rivera, 1981), se revela el caos comercial y la mala planeación de una zona rebasada, llena de ambulantaje y con un crecimiento imparable. Protagonizada por Héctor Suárez, con Rafael Inclán, Alberto Rojas, Manuel “Flaco” Ibáñez, entre otros, la cinta se mete hasta las entrañas del famoso mercado.

También en 1981, se rueda la cinta Perro callejero, que, de acuerdo a la investigación de Moisés David Cruz, refiere de manera paralela a la trama, la mudanza de muchos comerciantes a la recién inaugurada Central de Abasto, en Iztapalapa.

La película fue dirigida por Gilberto Gazcón, con Valentín Trujillo como protagonista, con un elenco conformado por Blanca Guerra, Ana Luisa Peluffo, Lyn May, Eric del Castillo, Segio Goyri, entre otros. A través de los ojos del protagonista se refleja la decadencia del barrio, la desolación de un joven que no ve salida y se hunde más. Un drama donde La Merced funge como escenario silencioso.

Análisis Urbano del Cine Nacional en el Barrio de la Merced, dice que los efectos del cambio a la Central de Abastos son personificados en la película El mexicano feo (Alfredo B. Cravenna, 1982), en la que actuaron Raúl Ramírez, Sergio Ramos “El Comanche” y Rafael Baledón. La cinta cuenta el despoblamiento de la zona y el desempleo, a través del micro universo de una vecindad de la calle de Guatemala.

El nuevo cine y el cliché

El callejón de los milagros. Dir. Jorge Fons (1995)

El mismo texto, cita otra cinta clásica del barrio, Santa Sangre, de Alejandro Jodorowsky (1989), que hace una disección de la decadencia de la zona. Actuaron Axel Jodorowsky, Blanca Guerra, Thelma Tixou y otros. En medio de simbolismos y chorros de sangre, surge La Merced como elemento aglutinador del drama.

Ya instalados en el cliché de un barrio donde todo huele a podrido, El Callejón de los milagros de Jorge Fons (1995), amplía la visión hacia todo el primer cuadro de la Ciudad de México.

Con Salma Hayek, Ernesto Gómez Cruz, Daniel Giménez Cacho, Juan Manuel Bernal, Tiaré Scanda, Luis Felipe Tovar, entre otros, la vida cotidiana ya ve a la trata, la homosexualidad y prostitución con los ojos del llamado Nuevo Cine Mexicano.

En la tesis de Moisés David Cruz se destacan las características de La Merced que da idea del porqué es un escenario recurrente de cineastas y otros creadores.

“La Merced fue una ciudad aparte dentro de la misma ciudad; esta zona creó sus propias reglas de supervivencia, de cohesión, de reproducción comercial y de aniquilamiento para aquellos que no cumplían con las costumbres y tradiciones aceptadas por la mayoría. Era un submundo en donde fue conformándose un sistema comercial sui generis que persiste hasta nuestros días”.

Aquí es donde este 24 de diciembre un incendio consumió cientos de locales. El mercado ha resurgido varias veces, a pesar de todo. El cine lo ha retratado y seguro lo seguirá haciendo. (Notimex)