Mandos Intermedios

Por Alfonso Aguilera Gómez
Syntaxis Informativa.- La meta principal de un mando intermedio es alcanzar los objetivos establecidos por la dirección. Decirlo así, se advierte sencillo, sin embargo es necesario poner en práctica una serie de cualidades, herramientas y estrategias para cumplirlo.

Conducir un equipo empieza por tener claro hacia adónde vamos, saber poner a ras de tierra cada una de las líneas que están marcadas para alcanzar las metas. También es muy importante conocer a detalle cada una de las áreas que estarán involucradas en el desarrollo de un proyecto, así como a las personas que operan dichas áreas.

En muchas empresas es común que se piense que el líder de equipo es la persona que da órdenes o a quien solo hay que rendir cuentas. Sin embargo, su labor va mucho más allá, porque en él recae la responsabilidad de concretar los objetivos.

Una empresa no podrá avanzar ni mantener sus operaciones a flote, si carece de un buen jefe de equipo, cuya principal cualidad radica en saber comunicar.

En términos generales, comunicar nos remite a intercambiar mensajes que esperamos tengan una repercusión en la persona que los recibe.

En el caso del trabajo en la empresa, el mando intermedio ha de formular la información para que el equipo sepa cuáles son las actividades que le corresponden y lo que se espera éstas. Con ello se estará pavimentando el camino hacia una meta exitosa y a la vez poniendo en claro el plan de trabajo, las acciones, los tiempos y los propósitos.

Tres pilares

Indudablemente comunicar es un arte. Emitir enunciados dando órdenes, no quiere decir que estamos comunicando. Hablar sin contenidos precisos y sin propósitos claros, es igual a no decir nada. En una plática coloquial, en la calle o en cualquier otro lugar pudiera no importar tomarse un tiempo para ello, pero no a la hora echar a andar un proyecto, de trasmitir un objetivo o dar una indicación a un integrante del equipo.

Por ello, es de vital importancia tener en cuenta tres de los pilares de una buena comunicación:

1. Orden. Empezar por el principio no es ninguna broma. Tener orden en lo que queremos comunicar sin dar comentarios adicionales o irrelevantes, con respecto al propósito primordial. Antes de comunicar, puede prepararse un esquema de los puntos a tratar, saber cómo y con qué palabras vamos a comenzar y adónde queremos llegar. El esquema: introducción-desarrollo-conclusión, es elemental y útil aun tratándose de una instrucción, por simple que parezca, a un miembro del equipo. La falta de orden siempre es notoria, cualquier persona se da cuenta cuando lo que se dice no tiene ni pies ni cabeza, por lo tanto, es ideal emitir las ideas en forma progresiva, siempre llevando un hilo conductor.

2. Claridad. Hablar el mismo idioma, es decir, evitar el uso de conceptos rebuscados o de palabras y conceptos confusos. En la claridad de nuestra comunicación está también la claridad de aquello que deseamos alcanzar. En todo momento debemos apostar por la funcionalidad, la cual se logra a través de una comunicación transparente, donde quienes reciben nuestros mensajes nos comprenden sin estorbos ni confusiones.

3. Precisión. Se trata de decir exactamente lo que se quiere, utilizando las palabras adecuadas. Un jefe de equipo no puede dar por hecho que el solo enunciado de un objetivo hará que se logre, sino que tiene que dictar la acción o la orden precisa. En este sentido, se debe tener cuidado de no dar órdenes contradictorias.
Estos tres pilares son apenas algunos fundamentos para tener una mejor comunicación. En nuestro día a día somos muy dados a las anécdotas, a demorarnos en el planteamiento de alguna idea, a dar ejemplos en exceso, todo ello forma parte de nuestra cultura, pero si ordenamos un poco nuestra forma de comunicar al interior de la empresa, podríamos optimizar tiempos y mejorar resultados.

Recordemos que la mala o deficiente comunicación puede ser un obstáculo para el óptimo funcionamiento de una empresa. Toda proyecto, toda tarea y todo objetivo bien comunicado es el mejor principio de una buena gestión.

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Alfonso Aguilera Gómez es Director General de ICAMI Región Centro. Cuenta con una Master en Dirección de Empresas para Ejecutivos con Experiencia, por el IPADE.

ICAMI es el único Centro de Formación y Perfeccionamiento Especializado en Mandos Intermedios. Trabaja en alianza con el IPADE desde su fundación. Su Claustro Académico Nacional suma 240 integrantes, de los cuales 104 están en la Región Centro. Todos sus profesores son expertos en el Método del Caso. El 58% son dueños, presidentes de consejos u ocupan puestos directivos en las empresas. ICAMI se ubica en la Calle Mar Mediterráneo 183, Colonia Popotla. http://icami.mx/