Conti González Báez (Syntaxis Informativa).– El Día de la Candelaria es una de las más grandes fiestas católicas en México. Celebra la purificación de la Virgen María y conmemora la presentación del niño Jesús en el templo de Jerusalén, a 40 días de su nacimiento.

Desde el siglo IX, se enriqueció con la ceremonia de la bendición de las candelas, origen del nombre Candelaria; se vincula con Cristo, considerado la luz del mundo. Como muchas ceremonias cristianas, tiene un origen pagano, posiblemente moro.

Las velas benditas ese día se conservan para auxiliar a los moribundos, librarse de los peligros del rayo y el trueno o de las tentaciones del demonio.

El Día de la Candelaria se celebra desde la Colonia y en cada región tiene características propias. Hay procesiones, alboradas, danzas, ferias, juegos pirotécnicos, bailes populares, carreras deportivas, serenatas, misas y, por supuesto, la bendición al niño Dios.

En algunos lugares, se acostumbra que quien se sacó el niñito al partir la Rosca de Reyes el 6 de enero apadrine al niño Dios el 2 de febrero, Día de la Candelaria. El padrino o madrina debe levantarlo del pesebre del Nacimiento de la casa que ofreció la merienda.

Luego, los padrinos llevan a su ahijado a puestos en mercados o casas que anuncian sus servicios: «Se visten niños Dios», donde escogen el ajuar que ha de vestir. Existe todo un ritual para ello y deben vestirlo durante tres años consecutivos.

Cuando el niño Dios ha sido engalanado, el padrino o madrina lo lleva a escuchar misa para que, junto con las candelas adornadas, reciba la bendición. Lo carga en una canasta adornada con flores; si es el primer año va acostado, porque es pequeñito y no puede caminar.

Una vez terminada la ceremonia, lo regresa a su dueño, quien lo sienta en una sillita y le enciende una vela, que ha de acompañarlo hasta el siguiente 2 de febrero. Por la tarde se lleva a cabo la tradicional tamalada, acompañada de espumoso chocolate o atole, comida ritual e imprescindible en este día. Los gastos corren por cuenta de los padrinos.

Niño de las Palomitas. FOTO: Desde la fe

El que se merienden tamales no es un capricho gastronómico; tiene relación con la inclusión sincrética del alimento de origen prehispánico, utilizado en las ofrendas a los dioses del panteón azteca.

El Día de la Candelaria correspondía al inicio del primer día del primer mes del calendario mexica, Quauitleoa o Atlcahualo el segundo día del mes de febrero, cuando los cristianos celebraban la purificación de la Virgen María. El mismo día, los mexicas celebraban una fiesta para honrar a sus dioses y empleaban tamales como ofrendas, como parte de sus ritos para iniciar el año.

Tras la evangelización, los habitantes de varios poblados llevaban a la iglesia mazorcas de maíz, con la finalidad de que fueran bendecidas para posteriormente sembrarlas y así cumplir con el ciclo agrícola.

En algunas poblaciones se celebra a la Virgen de la Candelaria, la cual llegó a México desde Tenerife, España. El pueblo ribereño de Tlacotalpan, Veracruz, que en el siglo XVIII estaba habitado en su mayoría por españoles, la adoptó como patrona.

Sus festividades empiezan con una cabalgata el 31 de enero. Al día siguiente se realiza el embalse de seis cebús, que luego son soltados en las calles de la población para las «toreadas» a pie o a caballo, que chicos y grandes esperan con botas y sombrero. Desde 2014, el reglamento de protección animal impide flagelar o matar a estos toros.

Estampilla La Fiesta de la Candelaria en Veracruz

El 2 de febrero la Virgen de la Candelaria es paseada en el río Papaloapan, acompañada por los lugareños en canoas o lanchas, pidiéndole protección al puerto fluvial y tener una pesca abundante.

Las cofradías católicas compiten para cantarle sus mejores temas en el tradicional Encuentro de los jaraneros, al que se suman los clarines y tambores de la banda de la Heroica Escuela Naval Militar.

Para conmemorar esta tradición, el Servicio Postal Mexicano emitió una estampilla, La fiesta de la Candelaria en Veracruz, ilustrada con la obra del mismo nombre de la pintora Merle Reivich. El 29 de enero fue la ceremonia de cancelación de esta estampilla postal, que ya está a la venta.

En la Ciudad de México, destacan las fiestas organizadas por las parroquias y vecinos de los barrios llamados La Candelaria en Coyoacán y Cuajimalpa.

XXVIII Feria del Tamal

Además, el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en Av. Miguel Hidalgo 289, Col. Del Carmen, Alcaldía Coyoacán, nos invita a visitar la XXVIII Feria del Tamal, que reúne a más de 50 productores de México y América Latina. Con tamales tradicionales y exóticos, es una delicia visitarla.

¡Feliz Día de la Candelaria!