STX.- El clima hace que la mayor parte de la producción de chile habanero sea estacional, con las mayores cosechas teniendo lugar durante verano y otoño, sin embargo, con la hidroponia se puede sembrar y cosechar todo el año.

Según datos de la FAO, en la agricultura tradicional, las temperaturas por debajo de 12 °C afectan el comportamiento de los cultivos y condicionan la productividad, tanto cualitativa como cuantitativamente.  En el caso particular del chile habanero debajo de los 15°C, presenta un crecimiento malo y con 10°C el desarrollo del cultivo se paraliza. Esto frena muchas veces a los inversionistas que temen factores que resultan en la imposibilidad de la cosecha y el fracaso de los cultivos, tales como muerte de siembra durante las primeras etapas de desarrollo por frentes fríos y el endurecimiento del suelo que dificulta el crecimiento de las plantas.

El arte de cultivar sin tierra

Cuando el producto es hidropónico, todos los factores se controlan garantizando frutos que cumplen con la calidad exigida por el mercado. Amar Hidroponia utiliza la última tecnología en su parque industrial hidropónico de Quintana Roo, con casas sombra que protegen los cultivos de la temperatura y otras inclemencias del clima, así como de los insectos. Además, proporcionan la justa medida de nutrientes, agua y luz que el habanero necesita para alcanzar su máximo potencial.

Amar Hidroponia es una empresa que busca animar a los productores a apostarle al cultivo del chile habanero que, debido a su gran demanda y desabasto en Estados Unidos y Canadá, se ha convertido en uno de los agronegocios más rentables.

Para abastecer la demanda en EUA, se requieren 6000 toneladas de chile habanero, Amar Hidroponia terminó el año anterior suministrando el 50%.  Esta empresa ofrece un sistema de producción eficiente, con alta calidad del fruto y con bajos costos y altos rendimientos, en promedio 20 toneladas por hectárea, casi el doble que con agricultura tradicional.