Hugo Avendaño G.– En esta colaboración compartiré algunas líneas de A romper las reglas. Desde la idea hasta el negocio. Guía para emprendedoresun libro que publiqué con la Editorial Leña Verde, donde rescato algunas de las experiencias que he tenido como emprendedor y empresario. Un capítulo que considero muy útil lo titulé Vocación de aprender, en él abordo la necesidad de acercarnos al conocimiento de manera humilde y no dejarnos llevar por la soberbia creyendo que todo lo sabemos.

El vocablo aprender es una palabra llevada y traída que ha perdido en cierta forma su sentido real. El aprendizaje es una tarea continua y constante a lo largo de nuestra existencia. Desde los primeros segundos de nacidos empezamos a aprender. Ya sea desde inspirar y exhalar aire, hasta llorar cuando tenemos hambre.

Para efectos del presente texto, voy a circunscribir el término y delimitarlo como: “una vocación”. Aprender es una vocación que poseemos pero muchos buscan afanosamente erradicarla de sus vidas.

Quien gusta de aprender nunca dejará de hacerlo, porque es una necesidad presente como beber agua, dormir o comer. Sin ello no vive. Algo que marca a un emprendedor, es su deseo de aprender, husmear el futuro, detectar oportunidades, tendencias. Asimilar lo positivo y reforzar las conductas para no volver a incurrir en aquello que  ha sido negativo.

  1. El deseo de aprender significa quitarnos máscaras como la soberbia, la insolencia y trabajar en la humildad como el mayor valor, para seguir aprendiendo. A pesar de que contemos con experiencia debemos ser modestos y aceptar cuando nos equivocamos; aceptar que en algún momento requerimos ayuda, porque no podemos continuar solos o porque no sabemos cómo hacer las cosas.
  2. El deseo de aprender significa estar muy abiertos a escuchar.
  3. En el deseo de aprender no importan las horas de esfuerzo, o en su caso, los regaños ni las llamadas de atención, sino las ganas de asimilar y lograr aquello que deseamos, aunque cueste mucho trabajo. Por ejemplo: Lograr ese faltante que tanto reclamó mi supervisor o jefe, o aprender inglés, computación, terminar la carrera o la preparatoria. Aceptando nuestro error o nuestra deficiencia y comprometiéndose a cubrir la falla detectada.

Cuando hablo de aprender no sólo me refiero a tomar un curso o estar al día, sino también a acercarnos a las personas que saben, aquellos que tienen experiencia y están dispuestos a compartir su conocimiento.

Para aprender se requiere de humildad. Sí, humildad para reconocer que hay miles de cosas que no sabemos y podemos aprender de los demás.

Cuando emprendemos un negocio es muy importante aprender cada uno de los detalles del mismo. Desde el arranque es indispensable no pasar por alto cada paso; cuidar trámites legales, licencias, programas de cómputo, respaldo contable y administrativo entre otros, y aprovechar a todos los maestros que hemos tenido tanto en la escuela como en las compañías donde hemos colaborado y en la vida.

Los maestros de la vida

Tenemos que acercarnos al conocimiento a través de las personas que saben, aprender de ellas, recibir consejos, no echar por la borda sus orientaciones.  Es importante tener presente que a lo largo de la vida nos encontraremos con maestros dispuestos a enseñarnos algo.

Aprender de los demás es un consejo que me dieron mis padres. Ellos me hicieron ver la importancia del respeto y siempre me recomendaron acercarme a las personas que saben. Con ello he podido sobrevivir ante grandes adversidades. Mis padres siempre me hablaron de los maestros de la vida, aquellos personajes que uno va encontrado día a día, y que gracias a su generosidad y que gustan de compartir sus experiencias, su sabiduría, nos ayudan a iluminar el camino que estamos emprendiendo.

Los maestros de la vida a veces aparecen sin siquiera pensarlo. Darnos cuenta de su presencia se logra cuando estamos abiertos a escuchar, cuando tenemos la disposición para aprender.

Es muy importante hacer caso a las voces de los instructores. Esos instructores son las guías para saber cuáles son los pasos a seguir; esos instructores, con el tiempo se pueden convertir en nuestros consultores en un negocio; esos instructores obviamente saben más que nosotros gracias al tiempo y la experiencia.

Los enemigos de la vocación de aprender

En contraposición al deseo de aprender está la soberbia, la autosuficiencia y el pretender que todo lo sabemos. El exceso de confianza en que fundamentamos nuestra experiencia o a nuestra ignorancia, puede ser un obstáculo para avanzar, es una falsa confianza porque nos hace ciegos a los consejos, nos hace sordos a las advertencias cuando algún consejero intenta decirnos si algo va mal. La autosuficiencia es la peor compañía que podemos tener a la hora de emprender un negocio o de iniciar un proyecto.

El creador de la franquicia de hamburguesas más grande y famosa del mundo, Ray Kroc decía: Hay que mantenerse verde, como las manzanas, porque una manzana verde tiene la posibilidad de seguir madurando.

El mantenerse verde implica el deseo de seguir aprendiendo. La gente que se siente madura y considera tener toda la experiencia, ya no escucha. Cuando usted crea que ya no tiene nada que aprender, porque ya lo sabe todo y cree que ya ha andado todos los caminos, cuando sienta que ya no hay cursos que le convenzan, ni seminarios o actualizaciones, y considere que ya nadie le va a enseñar, y haga alarde de estar en posición para enseñar y no de aprender, es el momento de hacerse a un lado, porque ya lo sabe todo o creé saberlo todo. El deseo de aprender se vuelve una vocación, porque es un deseo que se alimenta con cada conocimiento nuevo.

Hugo Avendaño G. es creador de A romper las reglas, una metodología diseñada para que los emprendedores alcancen el éxito.

Para saber más… 

A Romper las Reglas es un libro práctico e inspirador escrito por Hugo Avendaño, quien aporta ideas frescas e innovadoras para los emprendedores. Como el subtítulo indica: Desde la idea hasta el negocio, el autor describe a través de situaciones reales la forma en que un emprendedor debe transitar hasta lograr el éxito.

Este libro es una verdadera Guía para Emprendedores, donde el autor generosamente comparte experiencias vividas en carne propia y las transforma en la metodología de un novedoso Programa destinado a los emprendedores y a los propietarios de las denominadas PyMES (Pequeñas y Medianas Empresas), cuyos fundadores en sus orígenes también fueron emprendedores.

El Programa A Romper las Reglas consta de talleres, conferencias, cursos en línea, asesorías y publicaciones –que como éste libro–, llevan de la mano a los emprendedores a poner los pies en la tierra, dotarlos de herramientas útiles en la aguerrida lucha de crear un negocio nuevo para conducirlo a exitosas realidades.

Ser emprendedor no solo es quien crea una empresa. Un emprendedor es una persona que como usted tiene ideas, inquietudes, pasión, creatividad. Hágalo vivir: ¡Atrévase A Romper las Reglas! Contacte a Hugo Avendaño Garza. Correo electrónico: aromperlasreglas@gmail.com