Efrén Rubio dejó todo para recorrer y vivir cada país latinoamericano. En su recorrido, junto con Karen, su hija, ha visitado los recintos emblemáticos del futbol.

Efrén Rubio (Syntaxis Informativa).- Hace más de 20 años nació una idea: estar en cada país de América Latina. El sueño se concretó el primero de febrero de 2016, cuando con solo una mochila, con mi hija -que hoy tiene 22 años-, y la ilusión de recorrer el continente, inicié el viaje.

Dejé todo: casa, trabajo, amistades, para iniciar una aventura que a estas fechas, después de dos años, se ha cumplido: hemos visitado prácticamente todos los países.

En cada nación me he dedicado a visitar museos, recintos culturales, cines de arte, edificios emblemáticos, casas en donde vivieron personajes importantes, panteones, teatros y estadios de futbol.

Aclaro, no soy un fanático de este deporte y tampoco soy aficionado de ningún equipo en el mundo, sin embargo, me deleita ver el futbol de los brasileños, de los argentinos y los encuentros en las copas del mundo. Por supuesto me gusta el futbol europeo que tiene en sus filas a los jugadores sudamericanos, por lo tanto no es un futbol netamente de ellos, sino también de nosotros.

Hace muchos años no veo un partido de fútbol por televisión, en cambio disfruto ir al estadio, vivir el ambiente, escuchar a la gente, sentir la pasión y la energía tremenda que se vive sobre todo cuando hay partidos importantes.

Historia y pasión

He visitado los estadios de San José (Costa Rica), Medellín y Bogotá (Colombia), Lima (Perú), Santiago (Chile), Buenos Aires (Argentina), Sao Paulo y Río de Janeiro (Brasil) y Montevideo (Uruguay).

Viví las eliminatorias para el Mundial de Rusia a lo largo de estos países y pude ver la pasión de cada nación. En algunas ocasiones, por el costo de los boletos, viví en las afueras del estadio el ambiente increíble, ciertamente me conformé con ver y vivir la pasión y envolverme en esta energía y en el derroche de alegría que provoca un partido de futbol.

Recuerdo gratamente la final en Medellín, cuando se coronó campeón de la Copa América el Atlético Nacional. ¡Wow, qué fiesta!: toda la ciudad se detuvo para ver el partido y después celebrar la victoria. Es uno de los recuerdos más bellos que tengo.

El Boca Junior: templo del fut mundial

Estábamos en Buenos Aires cuando se jugó el clásico de clásicos, Boca Junior vs River Plate. Los fanáticos argentinos son tremendos y ese día llegando al barrio de La Boca, la policía no nos dejó pasar rumbo al estadio: Nos dijeron que era mejor que regresáramos porque los fanáticos son tremendos y corríamos peligro. Cuando llegamos a Ushuaia, la parte más austral del continente en Argentina, antes de llegar a Buenos Aires, una de las noticias más sonadas precisamente fue la muerte de un aficionado en manos de los hinchas del equipo contrario.

Otro día decidimos visitar el estadio de Boca Junior, tomamos el tour y finalmente nos vimos dentro de unos de los templos del fútbol mundial. La sensación de caminar por sus pasillos, los vestidores, pero sobre todo pisar la cancha me hizo sentir muy especial. Ver ese estadio pintado de azul y amarillo y tocar el césped o salir del túnel por el cual han salido grandes jugadores, fue una sensación que me formó un nudo en la garganta.

Tristemente feliz

En mi visita al estadio de River Plate tuve sentimientos encontrados, ya que en ese estadio se jugó la final del Mundial de 1978, fecha en la que Argentina estaba en plena dictadura y dicen que fue de alegría y mucha tristeza a la vez, pues mientras por un lado se celebrara la victoria del campeonato mundial, por otra, muy cerca de ahí compatriotas estaban siendo torturados y asesinados en uno de los campos de tortura mas grande de Argentina.

El Centenario, monumento histórico

Fue muy emocionante llegar al estadio Centenario en Montevideo, Uruguay, el único declarado monumento histórico del fútbol mundial por la FIFA. Las gradas y el piso permanecen en su estado original, ya que esa categoría impide remodelaciones.

En el Centenario se jugó la Copa del Mundo de 1930. Fue muy emocionante. El día que los visitamos solo estuvimos mi hija y yo solos, no había nadie más.

Mientras estabamos ahí y veía el estadio con su monumento que lo corona, tratando de entenderlo, sentía la nostalgia de esa soledad después de que el espectáculo termina, es como un vacío, una melancolía, es el alma del estadio que se guarda a la espera del siguiente juego para volver a ser una explosión de energía.

Esta soledad la sentí en algunos estadios y es algo extraño, en verdad creo que los estadios se quedan tristes en su alma y corazón después de cada partido o concierto, es ese gran espacio invadido de un silencio que enfría la piel.

Maracaná, el grandioso

Contrariamente a esto que acabo de relatar, llegué a Brasil y uno de mis objetivos era conocer el Maracaná, me lo había imaginado muchas veces, lo había visto por televisión, supe de la tragedia del maracanazo y que era el estadio más grande del mundo.

Llegué caminando acompañado de mi hija y un amigo que fue a visitarnos a Río de Janeiro, ¡Qué emoción! La cuna de uno de los estilos de fútbol mas bellos, alegres y mágicos. Pagamos el recorrido y pasamos a un Maracaná remodelado producto de la última Copa del Mundo.

Ya no era el más grande, porque cortaron su capacidad de asistencia y su cara no era la que yo había visto en sus grandes glorias. Sin embargo, la emoción la sentí en mi corazón al pisar la cancha, no solo por lo que representa para el fútbol a nivel mundial sino que era un sueño más de mi viaje que había cumplido. Me imaginé a Pelé y a Garrincha mostrando la belleza de su juego.

Chile, victoria y muerte en la memoria

En Santiago de Chile hay dos estadios: el Nacional que es la casa de la U de Chile y el Monumental, la casa del Colo-Colo.

Visité todos los países en donde hubo una dictadura. Estuve en lugares que quedan como memoria para que no se vuelva a repetir esta historia.

Llegar al Estadio Nacional fue un sentimiento encontrado, este estadio en la dictadura de Chile se convirtió en el campo de tortura y en la cárcel más grande que ha existido.

Tomé el recorrido que ofrecen y que precisamente habla de lo sucedido ahí. Qué doloroso, terrible. Esta construcción tiene en su alma las dos caras, por un lado la de la vida y la celebración y por otra la del sufrimiento y muerte. Me dolió estar en este estadio, el acceso es fácil, es un complejo deportivo desde entonces con velódromo, alberca y el estadio.

En el monumental de Colo-Colo la energía es totalmente diferente, se respira alegría, está el museo y la cancha es muy bella. Recorrí las instalaciones y también pisé la cancha de uno de los equipos más representativos de Chile, si no es que el más importante.

En el recorrido estaban unos fanáticos del Colo-Colo y fue muy especial escucharlos entonar la porra clásica del equipo en aquel estadio vacío pero que gracias a eso el eco fue tan fuerte que parecía que no eran cinco personas sino un centenar y que estaban repartidos por todo el estadio.

El rugir del Azteca

Para finalizar por supuesto que he estado en los estadios de mi ciudad, la ciudad de México. Al estadio Azteca mi padre me llevaba desde niño y luego siendo adolescente a los partidos del America, ahí vi jugar a Carlos Reynoso, Hugo Sánchez y muchos otros que se me escapan de nombre.

Viví junto a mi padre una final de campeonato en donde se coronó el América y yo salí afónico de gritar, en ese entonces yo era aficionado de las Águilas. Escuchar ese estadio rugir, sentirlo vibrar y compartir con otros la alegría es una de la experiencias más bellas que he vivido en lo que a eventos deportivos se refiere.

El Estadio Azteca para mí es muy importante ya que ahí siendo un joven de 14 años presenté mi examen para ingresar al bachillerato de la UNAM. Aquel día ingresé a esa mole, majestuosa, callada como una iglesia, un silencio que más que ayudar a concentrarme en el examen me desconcentraba, era impresionante conocer el estadio vacío, no nos permitían hablar y eso hacía el momento mas extraño, lo recupero y lo llevo en mi corazón finalmente acredité mi exámen e ingrese a la UNAM.

El Estadio de Ciudad Universitaria también lo conozco, lo visité en mis épocas de universitario. Siendo locutor de radio un día me contrataron para animar a los fanáticos del Cruz Azul en el estadio que desaparecerá dentro de muy poco (su casa actual). Antes de salir a la cancha no tenía idea de como iba yo a mover y animar a un estadio repleto. Lo hice, la gente se animó y gané mi propio partido.

Los videos de mi visita a los estadios que aquí menciono, salvo los de la ciudad de México los pueden encontrar en el canal de youtube Efrén Rubio y Karen Rubio:  https://www.youtube.com/user/gatolatoso

Visita: https://www.facebook.com/efrenrubiokarenrubio/

Foto de portada: En la cancha David Arellano del Estadio Monumental, propiedad del equipo Colo-Colo, ubicado en la comuna de Macul de Santiago de Chile. (STX/ER/Junio 20, 2018)